¿DE QUÉ VA TODO ESTO?

Tras años mandando batallas a mis familiares y/o amigos, tras miles de intentos por mi parte de tener un sitio donde compartir mi humor corrosivo y ácido sin obtener frutos, tras rogar, pedir por las buenas, pedir por las malas, llorar y hacer todo lo que se me ha ocurrido... por fin he conseguido tener un blog! Preparaos...

Diagnóstico: botafumeiro en conducto auditivo

Como dice mi cuñado, las cosas que me pasan a mi, son siempre raras. Pero es que esta vez, al menos, no he tenido yo la culpa, os lo aseguro!
Nochebuena, villancicos, comilona, petardos, fiesta... Lo de todos los años, hombre.
Llegamos a casa más bien tarde, dispuestos a terminar la noche ya con el merecido descanso del guerrero. Nos acostamos, se duermen todos, y como es ése el mejor rato para estar sola, la que suscribe se puso a ver la tele. Bueno, el iPhone, como siempre... El agotamiento hizo, en pocos minutos su aparición, por lo que me dispuse a quitarme los cascos in-ear de Apple, que creo haber dicho ya en otras ocasiones que no están bien pensados, y a apagar la luz. Me tumbo, y a tientas, como hago cada noche, busco el tapón de espuma que me insonorice y aparte de todo...
"Ay! Ay! Qué daño!", grité.
El pobre Luis se levantó como si le hubiese picado un alacrán! Mira que he probado con rotura de pierna, esguinces, torsión de un quiste en el ovario, dolor de muelas, dos cesáreas, doce horas de dilatación para dar a luz... Pero nada comparado con el dolor de oído que me dio de pronto. Era un poco extraño, porque no había hecho nada raro, pero al meter la gomaespuma casi me muero de la impresión! Y oye, como despertar a la bestia... No se me pasaba de ninguna manera. Era como si me estuviesen clavando una aguja de punto con espolones y pinchos en la parte externa del conducto auditivo. No podía ni tocarme por fuera la mejilla.
Yo quejándome y mi marido diciendo: "A ver, déjame que te de un masaje, que seguro que te vas a haber descolocado un cartílago..." Un cartílago? Yo creo que me lo he roto, o por lo menos arrancado... Pero cómo es posible? Si no hice nada raro?!?... Un ibuprofeno. Me tomo un ibuprofeno, y en unos minutos se me pasa... Luis dando masajes, que poco menos que me arrancaban la vida del daño que me hacía. Y no mejoraba. Nada. Ni un poquito. Total que me visto como puedo y tras avisar a Luis como mil quinientas veces que no llamase a nadie, me fui en el coche, soltando quejidos lastimeros mientras me sujetaba la oreja con una mano y conducía con la otra... "Como me paren los policías, a ver cómo les explico que no estoy borracha, sino que me duele un oído"...
Me acordaba del pobre Jaime, que sufrió una perforación de tímpano siendo muy pequeño y no nos dimos cuenta, pensábamos que se había metido papilla por la oreja... y eran los mocos que le habían estallado el oído! Pues pobre, porque cómo duele!
Total, que como puedo, llego al Hospital de La Moraleja, aparco en la puerta, y entro con escalofríos y todo del dolor que sentía. Me recibe una recepcionista que lo primero que debió pensar es que estaba  intoxicada de forma etílica, porque no acertaba a explicarle lo que me pasaba... "Catarro... Ay!... Mocos... Ay, ay! Uf!... Poner el tapón para irme a dormir y dolor tan salvaje... Ay, ayayayayay! No puedo sonarme porque me duele, no puedo tocarme porque me duele, no quiero que me miren! Sólo algo que me quite el horrible dolor, porque la mierda de ibuprofeno no me hace nada!"
Paso a la sala de espera rezando porque me atienda algún médico nacional, porque el día de Nochebuena por la noche, quien va a estar trabajando?!?
Por fin me llaman, entro en boxes, me siento y espero... Y aparece una doctora española, de unos cuarenta años, perfectamente fiable bajo mi erróneo punto de vista. Le cuento todas mis penurias con la esperanza de que me dé algo que me quite el dolor... Coge la trompeta esa con la que miran los médicos los oídos, y yo cierro los ojos y me sujeto a la camilla, viendo ya el daño que me iba a hacer. Pero no hay otra forma de saber qué me pasa, no? Me mira, aguanto como puedo... Y el veredicto: otitis aguda en el oído medio a consecuencia de una sinusitis maxilar, creo que dijo. Seis medicamentos distintos... antibiótico, ibuprofeno, nolotil, unos pufs en los orificios nasales, y flumil.
Vamos, que me iba a doler a base de bien durante unos días con los cambios de presión. Qué impresión!
Como me dolía tanto, me dijo que si quería me podían poner una buscapina en vena y tumbarme unas horas en una habitación hasta que remitiese el dolor. Pero que en efecto, era una cosa que me iba a doler mucho unos días y no había otra...
Me fui a casa más tranquila, pero con un dolor horrible. Eso si, hice checkin como pude con el iPhone, eran las tres de la mañana. Me tomé un nolotil y me dispuse a leer, con calor puesto en el oído, a ver si me calmaba algo, porque no había manera de pegar ojo con esas cuchilladas auditivas...
Tras una noche horrible, porque tras dos ibuprofenos y unpar de  nolotiles eso me seguía doliendo muchísimo, nos levantamos con los niños como pudimos a abrir los regalos de Father Xristmast! Al cabo de un poco, me voy a la cama a leer y dormitar, pensando si quedarme sola en casa a comer porque no estaba para fiestas, cuando viene Luisete a darme un beso y a que le leyese un libro. Me voy a rascar el oído, tras tomarme otro nolotil y las dos pastillas de antibiótico, y me noto como una bolsita de piel, blandita, por dentro del oído. Pensaba que se me había explotado algo y que iba a supurar por ahíal hacer un agujerito en la epidermis. Me voy al salón a enseñárselo a mi marido, pensando ya en volver al hospital y me dice: "Pero cómo te has metido una goma de borrar en el oído?!"
Yo pensé que estaba loco. Eso, o que Jaime era culpable de algo raro, aunque me parecía un poco difícil no haberme enterado, pero con ese dolor.. qué sé yo!
"Si me dejas, con unas pinzas te lo quito". Acojonada, cerré los ojos y me puse en posición fetal dispuesta a sufrir una tortura y a que me estallase el puñetero tímpano de una vez, cuando... Flop!
"Pero si es un tapón de los auriculares del iPhone! Cómo coño no te has dado cuenta de que tenías esto aquí!?! CÓMO NO TE VIO ESTO AYER LA DOCTORA?!?"
Claro, con razón me veía el conducto obturado, pero no de mocos...
Fue sacar el cuerpo extraño, y qué paz! Dejó de doler al instante...
Siempre he apretado mucho los cascos, pues me gusta estar aislada, pero como he perdido mil almohadillas de esas, pensé que se me habría caído en el hospital... Cómo íbamos a imaginaralgo así!?!
Y ahora decidme, no es "de traca"?!?

3 comentarios:

  1. No se si poner patético porque la verdad es que lo es, pero vamos es denunciable y no deberías de dejarlo así. Bueno me alegro que estés ya bien

    ResponderEliminar
  2. Era Nochebuena... No sé, por ahora me conformo con el bloh, creo! Los médicos no son infalibles. Pero resulta un poco... Alucinante?

    ResponderEliminar
  3. El término de ponerse los tapones a "roscachapa" aún hace que me parta de risa...

    ResponderEliminar

Por si me quieres poner a parir o decirme que te ha encantado, whatever, nunca se sabe.